ACERCA


El sistema de formación dual, implantada parcialmente en las escuelas de formación profesional y parcialmente en las empresas es una gran oportunidad para los estudiantes de formación profesional y de tener así su primera experiencia profesional en el mercado de trabajo. Esto plantea también un reto potencial para los aprendices que emprenden este sistema de aprendizaje- en muchos casos las personas responsables de la supervisión de los aprendices en sus puestos de trabajo no prestan demasiada atención a la documentación del aprendizaje práctico, del desarrollo de las habilidades de aprendizaje, problemas observados y/o negligencia, sugieren nuevas formas de desarrollo, etc. Muchas pymes que implantan formación dual en sus empresas no disponen de un experto cualificado, ni los procedimientos adecuados para los alumnos, o bien no son implantados correctamente.

La supervisión de los puestos de trabajo de los estudiantes en prácticas en empresas, implantadas por un supervisor de formación, a menudo muestran, que los estudiantes son utilizados como trabajadores suplentes, los cuales deberían tener ya las habilidades y capacidades requeridas. Su programa de colocación es frecuentemente modificado o adaptado a la situación actual de la empresa, así reduciendo el aprendizaje y ajustándolo a la empresa. Además, las personas responsables de la supervisión de las prácticas por parte de los estudiantes dentro de las empresas, no poseen las habilidades o competencias necesarias ni adecuadas para evaluar las práctica realizadas por el estudiante (habilidades y capacidades adquiridas durante el tiempo de prácticas), lo cual a menudo conduce a una insuficiente información entre la empresa y la escuela técnica sobre el progreso del aprendiz. Parcialmente esta situación viene causada por la falta de documentos y materiales de apoyo que podrían ayudar al personal responsable de los aprendices para su evaluación individual de cada uno, también como un insuficiente enfoque cualitativo hacia los aprendices necesitados de un apoyo individual durante el tiempo que duran sus prácticas en las empresas.

Con la finalidad de prevenir estas situaciones en el futuro, las escuelas de formación vocacional y las instituciones educativas desde las regiones menos desarrolladas de Europa, deberían trabajar de forma más cercana con las empresas y las organizaciones que van a implantar las formación dual en sus organizaciones para sus alumnos y aprendices, y buscar las mejores soluciones, herramientas y métodos utilizados actualmente en otros países europeos, con el fin de adaptarlos a la realidad de su mercado laboral y a su estructura educacional. La ejecución de nuestro proyecto nos brinda esta oportunidad a todas las organizaciones del consorcio de trabajar en esta realidad tan actual.